
La escritura terapéutica es una manera de organizar nuestros pensamientos y promover un cambio en nuestras actitudes. El pensamiento al ser instantáneo, rápido y de inmediato, puede ser desorganizado, contradictorio, lleno de ambigüedades y hasta de interrupciones. Puede llevarnos a una reflexión superficial, incompleta o hasta errónea. El pensamiento no puede tacharse ni borrarse, no nos permite repasar sobre las palabras para reorganizarlas y poder traducirlas en ideas más complejas.
A diferencia de la palabra escrita que, si permite borrar, tachar, retroceder y seguir avanzando, haciéndonos más fácil el poder profundizar sobre un tema. La palabra escrita nos obliga a pararnos, a frenarnos y a organizar nuestras ideas. A través de la escritura terapéutica expresamos emociones y podemos reelaborar hechos traumáticos del pasado, conflictos en los que estamos en el presente, o temores sobre el futuro.
La escritura terapéutica nos permite aumentar la responsabilidad en los propios actos, actitudes y circunstancias de la vida, mejorar el ánimo, reduce la ansiedad y contribuye a reforzar las conductas de autocuidado, a encarar situaciones problemáticas y a frenar la rumiación.
Practica la escritura terapéutica y si sientes que necesitas ayuda, comunícate con nosotros y haz tu cita.
